Sabor de Guatemala en Gustavo Valdés de León (Homenaje in memóriam, por Ariel Batres Villagrán)

IMG_2639_1_1El 18 de marzo de 2015 hubiese cumplido 79 años el poeta y diseñador gráfico (comunicación visual) Gustavo Adolfo Valdés de León, guatemalteco nacido en 1936, quien falleció el domingo 9 de noviembre de 2014 en Buenos Aires, Argentina, hace apenas cinco meses.

Gustavo Valdés radicaba en Buenos Aires, ciudad adonde llegó después del 9 de septiembre de 1954, cuando tenía 18 años de edad, junto con más de doscientos exiliados guatemaltecos y de otras nacionalidades, como, por ejemplo, el novelista hondureño Ramón Amaya-Amador; Saúl Osorio Paz, que años después fuera rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala; Rolando Ramírez, otrora comandante en el Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP); y otros.

Ya escribía poesía antes de su salida forzada de la tierra que lo vio nacer, y estando asilado entre julio y principios de septiembre de 1954 en la Embajada de Argentina en Guatemala, junto con Ernesto Guevara de la Cerna, le dio a leer uno solo de sus poemas, al extremo que este lo cuestionó injustamente ‒qué sabía de poesía el médico de 23 años‒ diciendo: “Sólo leí una de sus composiciones hechas en verso libre y con marcado contenido de lucha social, pero sin esa chispa que distingue al auténtico poeta. Es un muchacho de 18 años, con carácter pícaro de mocoso que se reconoce dentro de la edad, a pesar de ciertos brotes de seriedad. Es un carácter recto y franco, sin mayores pretensiones políticas[,] pero capaz de llegar a tenerlas con el tiempo.

Gustavo regresa a Guatemala en las postrimerías de 1972, y en 1973 presenta al concurso de poesía de los Juegos Florales Centroamericanos un poemario de 19 composiciones suyas, algunas escritas en Guatemala y otras en Buenos Aires, agrupadas con el título Sabor de Guatemala; se le adjudica el primer premio, en tanto que el segundo, a Luis Alfredo Valdés Arango. Fueron publicadas en septiembre de ese año con el título genérico de Poesía.

Cabe anticipar que en Sabor de Guatemala no se encuentran frases ampulosas sobre el sabor de las comidas chapinas, ni de la maravilla de lugares naturales que existen para solaz. En su poema tribu a la que pertenezco, Valdés hace referencia, burla burlando, al paraíso que es Guatemala, que se vende a los turistas: “le vendemos el paraíso terrenal típico y colorido / simple y elemental”; y aunque lo haya escrito en Buenos Aires, era peligroso decirlo en 1973 cuando se publica, pues también agrega:

me detengo a la orilla del río de mi sangre:

allí el pasado mora pero empuja al futuro

la vieja tribu a la que pertenezco

diezmada perseguida destruida colonizada por los Conquistadores

reúnese de nuevo bajo los grandes árboles

la guerrilla establece en la selva su semilla impetuosa

la tempestad de la revolución asola rancheríos

incendia las praderas los cañaverales

los pájaros la esparcen por el aire

 

este es el territorio que reconozco y amo

que reconozco mío:

tribu a la que pertenezco

 

en algún lugar sobre la tierra

posiblemente al norte

existe una región llamada guatemala:

tribu a la que pertenezco

En virtud de que Sabor de Guatemala es la única obra poética de su vasta producción literaria, con sumo respeto este “editor”, que no biógrafo suyo, se toma la libertad de denominarlo poeta de un solo libro.

En 1976 vuelve a Buenos Aires, y a partir de 1977 se desempeña como diseñador gráfico. Por sus conocimientos y valiosa experiencia ingresa en la cátedra en dos universidades bonaerenses, e incluso en 1990 se convierte en miembro fundador de la carrera de diseño gráfico en la Universidad de Palermo. Sus hallazgos respecto a las deficiencias teóricas de alumnos y docentes en la materia, lo llevan a publicar entre 1990 y 2009 significativos ensayos donde cuestiona a los gurús del diseño, así como a aquellos que desde la cátedra deforman a los discentes. Varios de esos trabajos reúne y edita con el epígrafe Tierra de nadie. Una molesta Introducción al Estudio del Diseño (2010).

No obstante estar afectado por una seria dolencia física, que a la postre lo llevó al panteón de los poetas, todavía en agosto de 2013 dejó inédito un ensayo donde retoma su propia veta, Exilio y poesía (texto provisorio), donde  recordó un poema de su autoría, aparta de mí tu cáliz (1973), que para ilustrar al amable lector se transcribe del mismo un fragmento:

padre mío

por qué me has abandonado?

si pudiéramos juntos reconquistar esa perdida primavera

si el largo amargo río su cauce remontara

si el milagro del clima descendiera de pronto sobre mí

si mi lejana niñez reconquistara

tardes por calles de tierra transitadas

el remoto jardín con rosas y granadas que a veces en mis sueños

detonan su carga de perfume

llanos de la cipresalada que ya no existen

remoto árbol en perdida hondonada ―más que árbol, amigo―

continente de pájaros y flores y cielos increíbles

que ha devorado el tiempo

 

si el largo camino desandase de años memoriosos

si juntando nuestras fuerzas

yo de aquí

tú de allá

lográramos hacer rodar hacia atrás la rueda de la historia

y cuidadosamente despertar en un lluvioso junio

bajo el asedio de la guerra

y tantas ilusiones pisoteadas por los cascos del tiempo

allí me quedaría

en el centro del mapa

allí cavaría mi trinchera o mi tumba

allí plantaría el árbol de mi canto

jacarandoso libre tropical y violento

la alegría de vivir mi tierra poblaría sus ramas

de pájaros de júbilo

azulejos sanates las musicales flechas

repartiendo el sonido

el transparente incendio del atardecer me inundaría

de canciones bajo la marejada de sonetos en celo

somnoliento perfil de los volcanes

sosteniendo la pesantez del cielo

el repartido corazón de las marimbas

el olor a mediodía del aire atravesado

por ráfagas de música

cierta textura incomparable de la tierra

cálidas noches color galope alazanado

tibieza del hogar ausente

 

Sirva el documento, que el lector puede consultar cuando lo desee, como un homenaje en su memoria. Para descargarlo, por favor pulse en el siguiente enlace:

Sabor de Guatemala en Gustavo Valdés

Pasión y crimen, tras el poder (prólogo, por Ariel Batres Villagrán)

IMG_2639_1_1Desde tiempos de la Colonia, en Guatemala han ocurrido cientos de crímenes cuyo signo común es que nunca fueron esclarecidos, y cuando alguien se acercaba a inquirir, sencillamente era silenciado con el «encierro, destierro o entierro». Así que mejor no decir nada puertas afuera, pues los sabuesos policiales andaban husmeando, no para establecer quiénes fueron los autores intelectuales y materiales de los hechos, sino con el propósito de alejar a quienes se interesaban por saber la verdad, e incluso denunciarla.

Inmunidad no es lo mismo que impunidad, pero miles de asesinatos jamás fueron ni serán aclarados, y por ello, en el más reciente libro publicado por Otto Wilhelm, Pasión y crimen, tras el poder (2014), su autor señala que «Un país corre peligro de que este fenómeno se enquiste porque llegará un momento en que todos los ciudadanos actuarán sin ley, lo que sucede actualmente», y agrega que «La impunidad es factor desencadenante para la criminalidad».

Pasión y crimen, tras el poder ya había sido editada por su autor en 2010, utilizando el género de la novela. En la segunda edición (2014) utiliza la crónica ‒basada en relatos de periódicos impresos y digitales‒ para brindar una nueva óptica de los magnicidios de los presidentes José María Reyna Barrios (1898) y Carlos Alberto Castillo Armas (1957); el femicidio de Perla Marina Guillén Valenzuela (1981) por su propio esposo; el asesinato de Jane Soraya Garza Alessio (1986), del cual se acusó a su novio; y de los secuestrados, especialmente mujeres, retenidos a la fuerza en la finca, en ese entonces presidencial, Santo Tomás (2007).

Para formarse una idea de lo que trata esta nueva edición de Pasión y crimen, tras el poder (2014), se invita al lector a que lea una reseña sobre el autor y el prólogo de esta.

Al pulsar en el siguiente enlace, usted podrá obtener acceso al sitio de esta bitácora desde el cual podrá descargar el texto íntegro de Pasión y crimen, tras el poder (2014). EL PRÓLOGO

Pasión y crimen, tras el poder (2014). EL PRÓLOGO

El sátiro, la maldición y la cruz (reseña, por Ariel Batres Villagrán)

IMG_2639_1_1Hace cuatro años, el guatemalteco Miguel Vargas Corzantes publicó la primera edición de su novela El sátiro, la maldición y la cruz (2010). El escenario de esta se sitúa en la Guatemala colonial, entre abril y julio de 1773, donde a la par de efectuar una investigación cuasi policial respecto al significado de la cruz de Alcántara, que en sí contiene una maldición para quien la porte o atesore, expone cómo la ambición y los deseos carnales de un fraile nombrado como juez inquisidor por el Santo Oficio, el sátiro, pervierte su función castigando y violando a 28 mujeres –de una lista de cien– antes de que, según él, corrompan a los hombres, toda vez que había tenido una epifanía donde una voz desde lo alto le ordenó realizar semejante acción, para que luego el sicario a su servicio se encargara de silenciarlas con la muerte.

El autor guatemalteco realizó un serio esfuerzo de investigación para darle a su ficción un lugar y tiempo ambientado en la época colonial de Guatemala, y qué mejor que hacerlo teniendo como marco de fondo los fuertes temblores ocurridos durante los meses de mayo y junio de 1773, para concluir con el terremoto del 29 de julio de dicho año, fecha que marcó el inicio del proceso para tomar la decisión respecto a si convenía la traslación de la capital a otro punto del ámbito geográfico que en ese entonces se llamaba el Reino de Guatemala, el cual abarcaba desde Chiapas, en México, hasta Costa Rica.

Vargas Corzantes no incursiona en determinar ni comentar a fondo los motivos e intereses ocultos para el cambio territorial; sencillamente –al final– coloca a los personajes principales trabajando duramente en la construcción de la nueva capital. Empero, su principal fortaleza como narrador consiste en haber podido trasladar al lector cómo era el ambiente socioeconómico en 1773, donde pertenecer a una u otra casta social determinaba el futuro de una persona, los trabajos que podía realizar, hasta la forma de vestirse y el “derecho” a portar un arma, poseer y montar un caballo, y especialmente el acceso a la educación, soberanamente limitado para las mujeres, independiente de su condición social.

La maldición dice: “Quien de la madre del cielo el tesoro sacase, por su alma y mi sangre ruego. Sus piedras ardientes son y su cruz de fuego. No toméis este castigo. Huid prontamente de la maldición. Adela de Alcántara 1699.”

El lector de la novela podrá determinar si dicha maldición continúa o fue eliminada el mismo día del terremoto del 29 de julio de 1773.

Para leer la reseña del libro, por favor pulse el siguiente enlace que lo llevará a la siguiente página donde después de abierta deberá volver a pulsar sobre el título del ensayo que ahí aparece (Ariel Batres Villagrán).

El sátiro, la maldición y la cruz RESEÑA

El errante Irisarri, complemento informativo (por Ariel Batres Villagrán)

IMG_2639_1_1El 10 de junio de 2014 se cumplió el aniversario número 146 de la fecha que marcó el deceso del polémico escritor, novelista y prócer de la independencia latinoamericana Antonio José de Irisarri (1786-1868).

En la Revista D de Prensa Libre (Guatemala) el domingo 6 de julio de 2014 se publicó el artículo titulado El errante Irisarri, al cual es conveniente agregarle un breve “complemento informativo”, a manera de actualización de datos. Y como en la edición electrónica de dicha revista no se incluyó copia del mismo, en el archivo adjunto se hace con la debida cita de fuente de la cual se tomó.

Si desea leer el “complemento informativo”, pulse, por favor, el enlace que lo llevará al sitio de descargas de este sitio, desde donde podrá obtener el archivo en formato PDF.

El errante Irisarri -complemento informativo por Ariel Batres V

Jinetes en el cielo, la novela (por Ariel Batres Villagrán)

IMG_2639_1_1Jinetes en el cielo, de Mario Roberto Morales (Barcelona: Vaso Roto Ediciones, 2012), es una novela que atrapa al lector por la claridad y calidad de la prosa del autor, y si quien la lee está más o menos al tanto de hechos de violencia ocurridos en Guatemala entre 1996 y 2003, inmediatamente detectará quiénes son los personajes de la vida real que aparecen en la ficción.

Según la contraportada de la novela, esta trata de lo siguiente: El periodista Fabián Algara se ve obligado a servir como intermediario entre la guerrilla y el Gobierno, tras el cual opera la élite militar que espera hacerse con el poder. Mario Roberto Morales sitúa la novela en los días previos a la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, para hablar sobre la red de complicidades generada por la política y los intereses económicos.

Sin embargo, la sinopsis se queda corta, en virtud de que no solamente describe algunos entresijos de un hecho en particular que pudo dar al traste con la firma de los Acuerdos de Paz en diciembre de 1996, como lo fue el secuestro de la señora Olga Alvarado de Novella, de 87 años (ocurrido el 25 de agosto de 1996 y liberada el 19 de octubre de 1996; el Estado Mayor Presidencial capturó a dos integrantes de la ORPA que participaron: Rafael Augusto Valdizón Núñez, comandante Isaías, y Juan José Cabrera Rodas, “Mincho”). La liberación se produjo por el canje entre el comandante Isaías y la señora. El máximo dirigente de la ORPA, el comandante Gaspar Ilom (Rodrigo Asturias, hijo del Premio Nobel de Literatura) aceptó la responsabilidad política por este asunto, del cual dijo fue realizado sin conocimiento de la comandancia general, y que le valió ser apartado de las negociaciones de paz. El autor de la novela explica que este apartamiento también fue negociado y sirvió para eliminarlo políticamente y permitir que el comandante de otro grupo guerrillero tuviera la posibilidad de catapultarse como candidato presidencial (aunque en realidad esto no ocurrió en la vida real, el autor da visos de que Pablo Monsanto fue el beneficiado).

Ocurre el asesinato de monseñor Juan José Gerardi Conedera el 26 de abril de 1998, dos días después de haber presentado el que se conoce como Informe Remhi o de Recuperación de la Memoria Histórica. Sin diferenciar que este crimen sucede después de la firma de los Acuerdos de Paz en diciembre de 1996, Mario Roberto Morales los sitúa como si ambas situaciones hubieran sucedido en tiempo paralelo, lo cual no le quita interés a la ficción que plantea, en el sentido de que un personaje hoy en la cárcel –en ese entonces capitán del Ejército y al que Morales clasifica como teniente Maldonado– y su padre (un coronel que ya salió de prisión en aplicación de la ley de redención de penas) aceptaron convertirse en chivos expiatorios después de recibir dos millones de dólares, porque así convenía al alto mando del Ejército y particularmente a los grupos de oficiales que dentro del mismo se disputan la supremacía (conocidos como La Cofradía y El Sindicato). Si fue cierto o no, queda como hipótesis que quizá nunca logre demostrarse.

Morales agrega un ingrediente a su ficción: hace que el capitán y su padre el coronel sean asesinados en la cárcel por los mareros que conviven con ellos, por órdenes de un “general Reinosa”, quienes los degüellan y juegan con la cabeza del capitán como si fuera una pelota. Lo cierto es que ambos no han muerto, pero el autor incluye como parte de la trama el caso de la ejecución extrajudicial de siete prisioneros en 2003, por el cual hasta la fecha aún sigue el proceso judicial en contra de quien en esa época era el ministro de Gobernación, el abogado Carlos Vielman, al que Morales describe como el verdadero organizador de la matanza de los 10 reos, de los cuales 7 en 2003 y 3 más en 2006, pero situando los hechos cual si se hubieran producido en 1997, pasado un año de la firma de los Acuerdos de Paz.

Y como se trata de una ficción, elaborada con datos sueltos y dispersos entre varios años, aunque se muestran como si hubieran ocurrido durante los meses a que se refiere la trama, aparece otra hipótesis: que el llamado periodista “Fabián Algara”, quien de hecho tenía tres nacionalidades –norteamericana, española y guatemalteca– por el origen de sus padres, es involucrado en la misma por un arreglo entre el capitán o teniente Maldonado, quien actúa por órdenes del “general Reinosa”, y nada menos que el director de la ODHA “Oscar Ramírez” (¿Edgar Gutiérrez?), el que a su vez estaba en contubernio con el “general Cuevas Ruiz” (¿Ríos Montt?), al extremo de determinar que como este último no podía ser candidato presidencial, su representante títere lo sería, “Oscar Ramírez”, algo que en la realidad no ocurrió, sino que fue Alfonso Portillo el elegido, aunque a “Oscar” le dieron la Secretaría de Análisis Estratégico de la Presidencia como parte de los acuerdos entre la guerrilla y el Gobierno, previo a la firma de los Acuerdos de Paz.

El involucramiento de “Fabián Algara” en la trama expuesta por Mario Roberto Morales incluía ofrecer a este toda clase de materiales e información para que escribiera un libro cuya primera edición sería en inglés y después en español, sobre los hechos narrados y la forma como la cúpula militar y de gobierno negoció la paz con la guerrilla, a cambio de darle a esta muchos millones de dólares para que tuvieran un retiro dorado y que a su vez no molestaran oponiéndose a la venta de empresas estatales a precios irrisorios ni a la entrada al país de transnacionales. En la vida real sí hay un libro que reúne parte de esas condiciones, el del norteamericano-guatemalteco Francisco Goldman El arte del asesinato político. ¿Quién mató al obispo?, y aunque se concentra en una supuesta investigación policíaca para establecer quiénes fueron los autores, al final no deja nada en claro y hasta excluye como posibilidad real que el autor material lo haya sido el capitán y su padre el coronel. La primera edición fue en inglés (2007) y la segunda en español (2009).

En suma, las hipótesis que Mario Roberto Morales deja plasmadas en su novela Jinetes en el cielo (2012) no son para dejarlas por un lado; de hecho, ya habían sido mencionadas por algunos analistas y periodistas en años anteriores, aunque sin tanto ruido, por temor a represalias. El autor dice las cosas abiertamente, y el dar nombres ficticios a personajes que en la vida real sí existen, y la mayoría vivos todavía, no le quita ningún mérito y hasta orienta acerca de a dónde conducir los pasos de una investigación.

Cabe acotar que el nombre de la novela Jinetes en el cielo se inspira en el título de la canción de igual nombre del norteamericano Stan Jones, el cual la compuso en 1948. En la página 7 coloca el texto parcial en inglés de la letra, y en las páginas 154, 251, 258 y 275 puede el lector encontrar la explicación onírica de por qué el periodista “Fabián Algara” sueña que en el cielo aparecen cientos de vacas provenientes del infierno, las cuales son guiadas por jinetes fantasmales.

Finalmente, puede señalarse que la novela de Mario Roberto Morales es superior en calidad artística que Insensatez (2004), del salvadoreño Horacio Castellanos Moya (1957), el que da un tratamiento banal y con evidente falta de respeto al proceso de revisión de pruebas o corrección de estilo del Informe Remhi, por cuanto su personaje principal es un paranoico que acuciado por sus propios fantasmas no vacila en dejar tirado el trabajo de revisión y salir huyendo del país al sentirse perseguido y hasta con posibilidades de ser capturado y desaparecido por un teniente del Ejército, un tal “Octavio Pérez Mena”, que no es otro más que el actual presidente de Guatemala Otto Pérez Molina. El corrector de estilo señala que quien lo contrató para realizar el trabajo de revisión del Informe fue su amigo “Erick”, quien era el coordinador del Informe en la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado, y en la vida real se trata de Edgar Gutiérrez.

De la novela Insensatez (2004) puede verse el ensayo crítico Insensatez o la locura de un escritor, publicado en

https://elmundodefacundo.wordpress.com/2014/04/25/insensatez-o-la-locura-de-un-escritor-por-ariel-batres-villagran/

Varios de los personajes reales que Castellanos Moya convierte en ficticios aparecen también en la novela de Mario Roberto Morales, por lo que bien valdría realizar un cotejo entre ambas. Los resultados serán sorprendentes para el lector.

Ariel Batres Villagrán, abril de 2014

Insensatez o la locura de un escritor (por Ariel Batres Villagrán)

IMG_2639_1_1El 24 de abril de 1998 fue presentado por monseñor Juan José Gerardi Conedera (1922-1998) el Informe del Proyecto lnterdiocesano Recuperación de la Memoria Histórica, Guatemala: Nunca más, conocido como Informe Remhi; dos días después, el 26 de abril, él fue asesinado.

Casi seis años después, el escritor salvadoreño Horacio Castellanos Moya plasmó en su novela Insensatez (2004) una ficción que relata cómo el protagonista de la misma fue contratado para efectuar la corrección de estilo del Informe Remhi, pero como tenía sus propios problemas existenciales que lo hacían actuar como un psicótico, pudieron más sus propios miedos para sentirse perseguido y salir huyendo del país, dejando el trabajo a medias.

Qué locura la del autor haber presentado un tema tan serio y con aristas complejas, cual si se tratara de un caso banal; los asuntos personales y vicios del personaje principal es lo que resalta a lo largo de la ficción, dejando de lado el contenido del Informe Remhi, al extremo que de la muerte de monseñor hay un tratamiento nulo.

Y como algunos analistas de la novela sitúan su trama en “algún país centroamericano” o de los Andes, es mejor ubicar personajes y lugares mencionados para comprobar que no se trata de algún país, sino de Guatemala, donde ocurren los hechos narrados.

Si desea leer el ensayo donde se examina la insensatez del autor al presentar una novela carente de interés histórico, por favor pulse el siguiente enlace, el cual le llevará al sitio desde el cual podrá descargar el archivo adjunto.

Insensatez o la locura de un escritor

El señor presidente de Miguel Ángel Asturias en el cine: similitudes y anacronismos (por Ariel Batres Villagrán)

Sobre la novela El señor presidente (1946), del premio Nobel de Literatura Miguel Ángel Asturias, han sido publicados diversos ensayos que la analizan. Sin embargo, faltaba que una película de reciente data, en este caso Sr. Presidente (2007), del productor y director venezolano Rómulo Guardia, permitiera observar la visión de un realizador fílmico acerca de su contenido.

Su presentación pública originó comentarios adversos y favorables en 2007, y ahora corresponde al observador que participó en el XXII Congreso Internacional de Literatura Centroamericana (Cilca 2014), que se realizó en la ciudad de Xelajú (Quetzaltenango,Guatemala), determinar si participa de las opiniones expresadas años atrás por diversos interlocutores y, en particular, qué semejanzas e incoherencias encuentra entre la versión fílmica y la novela escrita.

«[…] es una valiosa oportunidad para seguir “descubriendo” qué quiso decir Asturias en su obra, y discutir si una versión fílmica es congruente no solo con el texto primigenio sino también con el mensaje que este conlleva».

Al pulsar en el siguiente enlace, usted podrá descargar el texto íntegro de esta ponencia del licenciado Ariel Batres Villagrán, economista, historiador y estudioso de la literatura guatemalteca.

El señor presidente de Asturias por Ariel Batres Villagrán

Presentación de El olvido de los gobernados (Dr. Salomón Barrientos Batres)

IMG_2639_1_1El Dr. Salomón Barrientos Batres publicó la obra El olvido de los gobernados. El indígena en el imaginario de nación de los intelectuales guatemaltecos de la década de 1920. Guatemala : Centro Editorial Vile, 2013.

En las páginas de El ideario de un escribiente quedó grabada una reseña de dicha obra, recomendando a los amables lectores su adquisición en tres librerías de la capital de Guatemala (https://elmundodefacundo.wordpress.com/2014/01/26/el-olvido-de-los-gobernados-libro-del-doctor-salomon-barrientos-batres/).

Atendiendo el interés de algunos por conocer otros detalles del libro, se les invita a pulsar en el enlace siguiente para leer la presentación de este, que contiene elementos adicionales a los explicados en la edición impresa (ISBN 978-9929-644-12-0).

Presentación El olvido de los gobernados

El olvido de los gobernados (libro del doctor Salomón Barrientos Batres)

IMG_2639_1_1Extracto del prólogo (por Ariel Batres Villagrán)

En la llamada “Generación del Veinte en Guatemala”, que corresponde a la tercera década del siglo XX, e integrada por más de 200 intelectuales y profesionales, algunos de los cuales se convertirían en escritores de novelas, ensayos y artículos periodísticos, hubo varios que a través de sus obras se dedicaron a explorar el mundo indígena, pero auscultándolo como piezas de laboratorio, proponiendo métodos para rescatar al indio de la triste situación en que se encontraba y atraerlo a la cultura ladina. Entre tales profesionales, todos abogados, destacan Jorge Luis Arriola (1906-1995), Miguel Ángel Asturias (1899-1974), José Fernando Juárez Muñoz (1877-1952) y Jorge García Granados (1900-1961); los cuatro estudiaron y pretendieron resolver el “problema del indio” desde una óptica a veces racista, influenciada por la ideología que estudiaron en los libros en mención.

Lea más sobre este interesante libro, lea la biografía del autor y conozca cómo puede obtener un ejemplar en el archivo PDF al cual puede usted tener acceso al pulsar el siguiente enlace.

El olvido de los gobernados información general y venta

«Los “equíbocos” de Blas Bielsa –Glosa improcedente» (por Ariel Batres Villagrán)

IMG_2639_1_1En octubre de 2013, el ciudadano español nacionalizado guatemalteco Francisco Pérez de Antón publicó su más reciente obra: Los equíbocos de Blas Bielsa (México : Editorial Aguilar, Prisa Ediciones, 2013. Pp. 189.), en la que prácticamente transcribe –según él– lo que encontró en los papeles que un año después de morir le fueran entregados por la hija del también español Blas Bielsa, convirtiendo en un glosario la serie de equívocos que el fallecido fuera escribiendo en el último año de vida, cuando prácticamente se volvió loco y fue internado en un sanatorio para enfermos mentales en la ciudad de Galveston, Texas, EE. UU., pues había llegado al extremo de creerse «un día la j, otro la z, al siguiente la f, y así hasta agotar el alfabeto».

Blas Bielsa se consideró con derecho a definir de manera diferente a como se encuentran en los diccionarios muchas palabras que a su juicio –o quizá ya sin juicio alguno– tienen un significado distinto a como se les conoce comúnmente, principiando por aclarar que «El que tiene boca se equiboca, por lo tanto equívoco debe escribirse con b».

Si Blas Bielsa es el álter ego de Francisco Pérez de Antón, bueno sería que este último lo aclarara, toda vez que un asistente a la presentación del libro efectuada en diciembre de 2013 le indicó –y él lo refiere sin rubor– que «Hay muchos a quienes ha sorprendido “ese curioso y medio chiflado Blas Bielsa”.» Seguramente porque este Blas se nota a leguas que es un poco más que medio chiflado, y don Paco no es así.

Empero, los que se acerquen al libro con sano criterio podrán establecer si Blas es Francisco o bien este último solamente se encargó de integrar un glosario y publicarlo como homenaje póstumo para el medio chiflado de Blas. De lo que no hay duda es acerca de la validez de la invitación del autor: «Abra el lector estas páginas. Desde la primera página el lector encontrará en ellas el espíritu lúdico y burlón que las anima. Algunas le harán pensar. Muchas le harán sonreír. Y un buen número le llevarán a soltar la carcajada.»

Con el propósito de orientar en cuanto a quién es el autor y su álter ego, dar una descripción de la obra y ofrecer un intento de «interpretación» de varias voces o palabras contenidas en el glosario, quizás el ensayo «Los equíbocos de Blas Bielsa –Glosa improcedente» pueda ayudar.

Para leer el texto incluido en archivo adjunto, por favor abra el enlace siguiente, «Los equíbocos de Blas Bielsa –Glosa improcedente». (Ariel Batres Villagrán, 6 de enero de 2014)

Los equíbocos de Blas Bielsa –Glosa improcedente