white-rose.jpgAsí como podemos escribir nuestros días con renglones torcidos, de igual manera podemos tachar el pasado con el plumazo del futuro. Siempre habrá una mejor manera de entender y ver las cosas.

Afirma el ensayista Ariel Batres Villagrán, y lo refrenda el poeta Eduardo Villalobos, que soy incapaz de dejar de corregir, de enmendar. Y yo digo: ¡felizmente es así! Ay de mí si no pudiese cambiar.

Carecería de sentido el libre albedrío del ser humano; inútiles serían la censura y la rectificación a las que el corazón y la conciencia nos inclinan.

Si Iris Van de Casteele estuviese viva hoy y leyera estas líneas, quizás hallaría por fin la respuesta a la pregunta que la acicateó mientras escribía el prólogo de la primera edición de este librito. Eso, empero, no lo sabré sino hasta el día en que, si así ha de ser, hablé de nuevo con ella.

A ustedes entrego estas palabras viejas (1992-1994) a las que sacudo el polvo (de nuevo). Descarguen el archivo pdf mediante este enlace y, por favor, sean indulgentes.

 poesia-incompleta-3a-ed-revisada-2016-wordpress

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