RELATOS PARA LA PIRARelatos para la pira se gestó, sin que su autor lo advirtiera siquiera, en la sala de redacción del periódico guatemalteco Siglo Veintiuno. Eso sucedió en 2003. En aquel tiempo, el autor de Relatos para la pira colaboraba eventualmente con algunos artículos y una columna (La Nave), que no tuvo muchas apariciones, para la revista Monitor. Fuese con un seudónimo o no, el autor de Relatos para la pira se sentía ya parte del grupo de redacción en el que él era el de mayor edad, en una revista dirigida a jóvenes urbanos.

En 2003, Juan Pablo Dardón, el editor de la revista Monitor, convocó a la escritura de artículos para el número especial anti-Navidad. El autor de Relatos para la pira presentó un trabajo relacionado con Un cuento de Navidad, de Charles Dickens, el cual fue rechazado por Juan Pablo Dardón y por Luis Villacinda. Entonces, reemprendimos la tarea y escribimos una historia sobre Woody Allen y la Navidad, la cual también fue rechazada. Empero, guardamos ambos relatos, en uno de los cuales aparecía un personaje al cual habíamos dado por nombre Karl Søndersøn, un noruego muy peculiar.

Pasaron los años, y en 2011 escribimos algunas historias con el aire de la sutil ironía y cierto característico humor que la ensalza. Enseguida recordamos al viejo Karl, quien fue adquiriendo personalidad hasta que, finalmente, se involucró en todas las historias, viejas y más recientes, que fueron publicadas en forma de libro en julio de 2012 por Ediciones del Jazmín (Guatemala), en una edición que el viejo Karl llamaría «cuasiartesanal».

Esas historias fueron leídas por Ariel Batres Villagrán, economista, historiador y ensayista quien, desde el Ministerio de Cultura de Guatemala supo de la existencia de estas, gracias a una amistad virtual que finalmente adquirió carne y huesos. De tal suerte, que un tiempo después, Batres me honró con un ensayo extenso acerca del modesto libro que no comenzó siendo más que una (como también la llamaría Karl) «broma literaria».

Con el transcurrir de los meses, se fueron agregando otras historias a Relatos para la pira, que en un principio pensamos llamar Más relatos para la pira. Sin embargo, luego de una revisión y reedición de los textos que fueron publicados en el volumen original, más bien con el deseo de dejar constancia de ciertos aspectos de la vida del extinto bardo de vikinga ascendencia que con la intención de crear una obra literaria, ambas partes se fusionaron y desde hace un tiempo estamos publicando aquí tanto los viejos como los nuevos textos, ligeramente modificados, que eventualmente se convertirán en otro libro de Ediciones del Jazmín al cual ya hemos dado título: Todos los relatos para la pira.

Cabe mencionar que algunos de los comentarios e interpretaciones de Ariel Batres Villagrán no concuerdan con la intención original del autor. Sin embargo, tratándose de (perdón por la petulancia) un trabajo literario y, por tanto, arte, esto es normal, y son válidas todas las interpretaciones posibles, aunque más de alguna ya causó el silencio de por lo menos una persona,  lo cual lamentamos.

Lo que más nos asombró al leer el ensayo de Batres Villagrán fue que un trabajo que empezó siendo una broma sobre gente que conocemos, y que trata de hechos acaecidos en la vida real en diferentes épocas de nuestra vida, diera lugar a tantas interpretaciones y a la búsqueda de información y datos relacionados. Lo cual es un honor, pues no pensamos que algo que cierto escritor dijo que no era más que un libro sin valor, fuera merecedor de buenos comentarios de parte, especialmente, de lectores de España.

Pulsen el enlace que aparece a continuación, para descargar y leer el ensayo de Ariel Batres Villagrán sobre Relatos para la pira (primera edición, primera versión). Esperamos que en el futuro esté disponible el volumen completo en soporte físico. Tanto Facundo como Karl y quien escribe estas líneas se lo agradeceremos.

Relatos para la pira (ensayo de Ariel Batres)

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3 comentarios en “Relatos para la pira (ensayo de Ariel Batres Villagrán)

  1. Karl descansa en paz, finalmente. Pronto seguiremos publicando las últimas aventuras de Karl y algunas de sus reflexiones, escritas antes de reposar junto a los grandes de la literatura.

  2. Hay que agradecer que Karl (nuestro ya querido y entrañable vikingo) pasara por vuestras vidas dejando huella de su estancia. No sólo dejó su huella, sino que vosotros la engrandecisteis. Ahora ha pasado a formar parte de uno de los personajes más peculiares de la literatura guatemalteca.

  3. Reitero lo que anoté hace algunos meses: para mí fue un honor haber sido invitado a prologar la excelente obra de Julio Santizo “Relatos para la pira”.
    Producto de su lectura fue que me animé a escribir un pequeño ensayo, hoy reeditado por Santizo, a quien le agradezco la deferencia. Como buen autor, aunque no comparta algunas de las opiniones que expreso las respeta y valora, razón por la cual para él “son válidas todas las interpretaciones posibles”, incluyendo las de este modesto colaborador.
    Esperamos con ansias “Todos los relatos para la pira”

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